lunes, 20 de agosto de 2012

Hábitat de osos polares, amenazado


REUTERS
Los incendios forestales en la Bahía de Hudson, en Canadá, amenazan el hábitat de verano de especies como los osos polares.
Los incendios forestales en la Bahía de Hudson, en Canadá, amenazan el hábitat de verano de especies como los osos polares.
Incendios forestales provocados por los rayos cerca de la bahía de Hudson en Canadá amenazan el hábitat de los osos polares, al invadir las raíces de árboles viejos y la tierra congelada donde las osas construyen sus madrigueras, según dijo esta semana un experto conservacionista en estos animales.


Una amenaza más habitual para los osos polares es la pérdida de hielo marino, que utilizan como plataforma para cazar focas, su principal presa. Pero los que viven cerca de la bahía Hudson pasan el verano descansando en la costa cuando la bahía se derrite, viviendo en madrigueras excavadas en tierra congelada entre las raíces de las piceas.



Los incendios en esta región son raros, explicó Steven Amstrup, ex especialista de osos polares del Estudio Geológico de EEUU y que ahora es el científico jefe de la organización ecologista sin ánimo de lucro Polar Bears International.



"Es un entorno frío y húmedo que no arde con mucha frecuencia", explicó Amstrup por teléfono desde el estado de Washington. "No es un entorno en el que el bosque esté muy adaptado a los incendios".



Un clima más cálido y seco de lo habitual en Manitoba, Canadá, así como los rayos, provocaron en julio varios fuegos en el Parque Nacional Wapusk, donde se sabe que hay madrigueras de osos polares, según el responsable de Conservación de Manitoba, Darryll Hedman.



Las temperaturas máximas registradas esta semana en Churchill, Manitoba, estuvieron entre los 15 y 18 grados centígrados, con mínimas nocturnas por encima de la congelación. El Centro Nacional de Nieve y Hielo indicó en un mapa de hielo ártico publicado esta semana que la gran mayoría de la bahía de Hudson se ha quedado sin hielo.



Las osas polares de la población occidental de la bahía utilizan madrigueras bajo las raíces de grandes piceas, unos árboles que crecen despacio en el permafrost de las riveras de ríos y lagos. Algunas madrigueras llevan utilizándose unos 100 años.



"No sólo el permafrost ya no es permanente, las raíces de los árboles necesarias para estabilizar la estructura de la madriguera están desapareciendo", dijo Amstrup. "La clase de Habitat (HABITAT.84)en la que las osas polares de esta zona dan a luz a sus cachorros simplemente está desapareciendo conforme el mundo se calienta".

Oseznos vulnerables
Históricamente, la tierra de la mayoría de las zonas en la bahía de Hudson está sólidamente congelada por debajo de una capa superficial de unos 30 centímetros, que se derrite y recongela de forma estacional, explicó Amstrup.



En los últimos años, esa capa superior se ha vuelto cada vez más gruesa, de modo que el deshielo llega lo bastante abajo para descongelar la tierra en torno a las raíces de los árboles, haciendo que los huecos que abren los osos se derrumben, indicó Amstrup.



Cuando los árboles se queman, como podría ocurrir este verano con varios, sus raíces mueren y dañan aún más las oseras.



A diferencia de otras poblaciones de osos polares, donde las hembras preñadas utilizan madrigueras excavadas en la nieve, las de la bahía de Hudson suben a tierra para descansar y dar a luz en estas madrigueras bajo los árboles, en las que permanecen hasta la primavera siguiente.



Sin estos refugios, señaló Amstrup, las hembras podrían no conservar la energía que necesitan. Y si la nieve no llega lo bastante temprano, los oseznos podrían nacer a la intemperie, lo que los haría mucho más vulnerables.

FUENTE: Diario el Universo

Perros ayudan emocionalmente a niños con cáncer en Ecuador


AP | QUITO
Paola sonríe mientras Lancelot, un cocker spaniel, camina sobre sus piernas. La compañía de los canes ayuda en el tratamiento del cáncer.
Paola sonríe mientras Lancelot, un cocker spaniel, camina sobre sus piernas. La compañía de los canes ayuda en el tratamiento del cáncer.
Todos los miércoles, incluso en Navidad y Año Nuevo, los perros Lancelot y Juci tienen la misión de animar y hacer sonreír a los niños internados en el único centro médico de Quito donde se atienden a menores con cáncer.

Se dirigen a los cuartos de los niños más desanimados, sobretodo de los que tienen pronósticos fatales.

"A veces ya no quieren comer, sus mamás no los visitaron, no quieren recibir la medicación, ya no quieren hablar con el doctor", relata a la AP Verónica Pardo, dueña de los perros, quien realiza el trabajo voluntario desde 2005.

Ella coloca una manta encima de la cama hospitalaria y sube a los perros, previamente desparasitados y bañados.

Entonces el pequeño milagro se produce.

"Los niños sonríen, hablan, se inyectan de vida", dice Verónica que usa un mandil rojo y una camiseta de cuadrados que tienen dibujados la cara de un perro dentro de cada uno de ellos.

Los perros se quedan echados y los niños los acarician, si el perro observa que le toman confianza se levanta y lame a los pequeños. Se construye una relación tan perdurable que solo la muerte destruye.

Así ocurrió con Dana, de siete años, quien le tomó cariño a Lancelot antes de fallecer a inicios de agosto.

"Cuando murió sus padres me dijeron: 'no tienes idea de cómo mi hija se divertía los miércoles'. Así que fui al entierro y le dejé una foto con los perros que fue colocada dentro de su cajón blanco a los pies de ella", dice Pardo.

La partida de Dana, tan reciente, provoca que Lancelot, un cocker americano de 15 meses, todavía se acuerde de ella.

Al inicio los canes solo ingresaban al jardín del hospital para jugar con los niños antes de la quimioterapia.


Pero entre 2005 y 2010 las estadísticas del hospital arrojaron que los miércoles, menos niños se hospitalizaban porque sus niveles de adrenalina subían al jugar con los perros, lo que les otorgaba mejor resistencia a las quimioterapias.

Eso provocó que se autorice el ingreso de los canes a las camas donde están los pequeños.

Edison, un niño campesino de ocho años, cuyo cáncer va disminuyendo, ahora está feliz con la visita de Juci.

"Cuando entró Juci, una Parson Russell Terrier blanca de cinco años, Edison la abrazó fuerte y dijo yo quiero mucho a los perros", relata Pardo. "Él sabe mucho de animalitos porque vive en el campo y los perros lo motivan", añade.

Pardo, de 38 años y madre de dos, dice que la misión que cumple junto a sus perros es un agradecimiento a la vida.

Descubrió que tenía epilepsia hace una década, pero su esposo, Mauricio Dávila, un adiestrador de animales, preparó a uno de sus perros para que le avise a ella diez minutos antes de que se inicien las convulsiones.

Ella y Mauricio tienen un centro veterinario. Y, además de Lancelot y Juci, posee otros 16 canes a quienes involucra en la visita a los pequeños pacientes con cáncer.

"La vida no es solo para recibir, también es para dar. Yo voy un día a la semana al hospital, los niños con cáncer y sus familias están años lidiando con la enfermedad", concluye.
FUENTE : Diario el Universo


Explorador de la NASA usa su láser contra roca de Marte


AP | PASADENA, EE.UU.
El explorador Curiosity de la NASA descargó su rayo láser en una roca marciana por primera vez.
El explorador Curiosity de la NASA descargó su rayo láser en una roca marciana por primera vez.
Por el bien de la ciencia, el explorador Curiosity de la NASA descargó su rayo láser en una roca marciana por primera vez.

Durante la práctica de tiro al blanco del domingo, la sonda disparó 30 pulsos a una roca cercana durante unos 10 segundos y le hizo un pequeño orificio.

Desde que aterrizó en el cráter Gale hace dos semanas, el vehículo de seis ruedas ha estado revisando sus instrumentos, incluido el láser. Durante su misión, prevista para durar dos años, se espera que Curiosity apunte su láser hacia varias rocas mientras conduce hacia el monte Sharp, una montaña de 4,8 kilómetros (3 millas) de alto que se erige desde el piso de cráter.

Su objetivo es determinar si el entorno marciano alguna vez fue habitable.

En varios días, los controladores de vuelo comandarán al Curiosity para mover sus ruedas de lado a lado y hacer su primer recorrido breve.

La misión de 2.500 millones de dólares es la más costosa que se ha realizado a Marte.
FUENTE: Diario el universo.